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miércoles, 6 de abril de 2011

Olvido


caminaba solo por la avenida Revolución un viernes en la tarde, con el sol a mis espaldas y ráfagas de viento que me recordaban que sigo vivo, alternando mis sentidos, mis pestañas hacían reverencia ante el smog de los camiones, entre parpadeos olvidaba tu mirada, mis manos estaban sudorosas por el calor y en mi mente una frase intenta consolarme diciendo "rise and shine", pienso en lo que fui, lo que seré y soy, solo dios sabe porque me estoy volviendo loco y sigo sin poder olvidar tu mirada...

Héctor Daniel Mora Solano

domingo, 27 de marzo de 2011

Lechuza robatapetes


Ivonne ha peleado con una lechuza en periban.

Ella tendió un tapete en la azotea para que se secara, es el tapete del baño, no le gusta ver el baño sin tapetes, cuando no los tiene secos o limpios simplemente pone toallas en el piso y sus pies descansan ahí, los míos también, esa noche ha subido por el sin imaginarse lo que le espera, al terminar el ultimo escalón sucedió: por alguna desconocida razon una lechuza enorme ha decidido que el tapete tiene que ser suyo e intenta robarlo, sorprendida Ivonne le hace sshhh lo mas fuerte que puede para disuadirla, para su sorpresa la lechuza le contesta mas fuerte aun shhh, Ivonne contraataca y la lechuza también, la batalla de sshhhs se extiende por todo el cielo nocturno hasta que la lechuza se va derrotada por los poderosos pulmones de Ivonne quien baja victoriosa con su tapete para ponerlo en el baño, me cuenta la historia mientras lo extiende en el piso se quita los zapatos, sonríe, se ve linda... contenta.


Héctor Mora Pacheco

domingo, 20 de febrero de 2011

Noche de pizza


Dormido sobre el lecho de cada noche me despierta una inquietud que me hace abrir los ojos y acelerar mi corazón; miro a mi alrededor, todo parece extraño; hay figuras en las paredes que parecen burlarse de mí de una mera tan escalofriante que es como si tuvieran vida, una música de arpegios en tonos desafinados y lentos comienza a escucharse en una guitarra vieja que tengo entre en mis cosas, comienzo a escuchar los cuervos de la noche, no se si son cuervos o lechuzas una voz burlona pronuncia mi nombre; se van uniendo a ella varias risas mas, una a una las sonrisas de las personas comienzan a ser carcajadas en aumento; igual que la música. De pronto comienzo a elevarme hacia un rayo de luz cegadora que impide moverme y parpadear; la música aumenta su intensidad, las risas su tono y yo mientras más subo del piso más miedo tengo, se me queman las pupilas al ver esa luz la música sigue aumentando, las risas ya son gritos los cuervos chillan yo me elevo mis ojos explotan y.... ¡¡¡¡¡¡rRIIINNGGGG!!!!!!(Despertador) -ohh no vuelvo a cenar tanto…

Héctor Daniel Mora Solano

Imagenes


1

puedo morderme el labio y hacerlo sangrar sin parar... eternamente
observo mi dedo, una enorme y brillante piedra negra y un circulo verdoso que se tiño en mi piel...
sabe a hierro y sangre... eternamente
tu mirada atrapa mi atención; ves mi pie en un placentero vaivén... mientras muerdo mi labio sangrante y… la sangre vuelve a mi
tus repugnantes dientes amarillos...
la piedra de mi anillo me mira
su voz se escucha a kilómetros... vagabundas señales de sonidos... la sangre regresa y se coagula...

2


No me quite el maquillaje...
veo mi sombra en el espejo...
siento la pluma moverse
y mis lagrimas son charquitos de agua dulce;;*

3

El polvo lunar
lava mi triste pelo
lastima mi vista...
acomódate a dormir
... despacito


4


hace días que no tiendo mi cama...
mi silueta esta dibujada en las sabanas
la luna baña mis pesadillas
infinitos sueños
largos suspiros y tu lengua moja mi nariz
hecha un ovillo...
buscas que mi vientre sea tu almohada

mi sombra en la luna
es lo que me mantiene en la tierra... eternamente
los sonidos de la noche se confunden con tus gritos
no puedo dormir...
el retrete me llama... ¿me quiere?


5


Hace días que escribo… pienso que escribo, sueño que escribo
no logro concentrarme en clase...
mi mente vaga por espacios explorados solo por mi
desolados... melancólicos... como chocolate sin parar, escribo sin parar...
la pluma y el papel me tienen secuestrada... fueron ellos y no yo...
en serio... fueron ellos... soy inocente...


Pamela Carolina Mora Solano

martes, 4 de mayo de 2010

Enterrado vivo


"y abajo en el agua los peces lloran
y toda el agua son sus lágrimas"
Charles Bukowsky.

¿Por qué esta oscuridad? Y este olor que me es tan familiar, parece que hace mucho tiempo llego a mi nariz un olor parecido... o el mismo ¿cuánto tiempo ha pasado desde entonces, o es que no ha pasado y sigo en el mismo lugar? Pero no debe ser así, todas estas imágenes que vienen ¿de donde? No sé quien las guarda en mi cabeza y las recuerdo o las vivo como en tiempo presente y si hubiera estado aquí desde siempre eso no podría pasar porque no recordaría nada que no fuera este olor junto con la densa oscuridad y esta sensación de estar flotando en agua, creo que me encuentro sumergido en un estrecho tanque de un liquido extraño y sin embargo puedo respirar... ahí están otra vez esos ruidos, parecen coches en una avenida, camino por la acera encontrándome a gente como yo y esta luz debe ser el sol del que tanto hablan y miden y estudian, nadie nos hablamos, todos caminamos sin voltearnos a ver siquiera, inmersos, inmerso yo en medio de todo esto. Quisiera conocer a alguien, hablar, platicar largamente y que al final Nos despidiéramos diciendo: fue un gusto conocerte ¿cuál es tu nombre? ¿De donde vienes? ¿De donde venimos todos? Llegar de nuevo a un parque y sentarme en una banca a mirar a los niños jugar en columpios y resbaladillas, oír sus risas que pasan por el aire para después estrellarse en un grueso muro de silencio; verlos correr y levantar el polvo de la tierra con sus pies sin pensar al hacerlo que algún día estarán bajo ese suelo que hoy pisan, encarrilados hacia ese absurdo que llamamos vida adulta donde lo que más cuenta es el dinero y rezarle a un dios que no se hace presente y al que se le atribuye la creación de este mundo, de todas las cosas. Todo pudo ser distinto, si hubiese sido así tal vez tendríamos otra forma, pero estamos aquí quizás por una anomalía ¿por qué después del big bang las partículas subatómicas tuvieron que comportarse de tal manera? En algún lugar estará esa respuesta, ahora solo podemos saber como ocurrió pero no las razones por las cuales el universo existe... de cualquier forma eso no importa ahora, estoy atrapado dentro de este nicho pensando en estas cosas absurdas en lugar de pensar en como salir de aquí ¿a dónde se fueron los niños? Ahora solo veo una ligera nube de polvo suspendida sobre las cosas que poco a poco se va con el viento desvaneciéndose, dejando un rastro de silencio, un inaudible rumor de voces y risas que se extiende como una sabana sobre una cama en toda la ciudad, ¿a dónde se fueron los sonidos de sus gritos? Solo ha quedado esta hiriente hablilla de maquinas y robots que miran anhelantes los aparadores de las tiendas y se protegen con paraguas de la lluvia y del sol; algún día el sol se terminara su combustible y el agua ya no se evaporara, no habrá de que preocuparse, entonces si podremos ver los aparadores donde se exhiben las lapidas y consultaremos a los compositores de epitafios para elegir el que más nos agrade y ponerlo en nuestra tumba previamente acondicionada con lo mas moderno del mercado... aún no se que o quienes me trajeron aquí, a este enorme nicho que a veces se empequeñece y se reduce a oscuridad, tengo que salir de aquí, me pregunto si mis manos me servirán para hacer un túnel, o tal vez espere pacientemente a que se cumpla el periodo de la mi gestación y venga un partero o una comadrona a sacarme de aquí, ¿qué habrá allá afuera? Fuera de este útero, de esta enorme matriz de muerte y pestilencia donde las hermosas risas los niños son ensordecidas por cacofónicas ofensas forjadas en calles aullantes de dolor. Tengo que buscar algo que me haga sonreír y haga mas leve la espera. Ahora el cielo se torna gris y él oxigeno es como la tierra que cubre esta enorme sepultura de la que no podré salir, aunque me desgarre las manos, aunque grite hasta que el aire deje de fluir por mis pulmones y me pregunte una y otra vez que me trajo aquí.


Héctor Mora Pacheco.

lunes, 3 de mayo de 2010

Karma 2


La otra noche estaba sentado en mi equipal de cuero viejo mirando el monitor de la computadora intentando encontrar el sentido de la vida, de pronto sentí algo en mi pierna como si algo o alguien me estuviera haciendo cosquillas, mi reacción fué de espanto pues lo primero que pense fué en una araña dispuesta a inyectarme su veneno así que me levante violentamente y vi que era una cucaracha enorme, la pise y quedo moribunda, saque mi encendedor y comence a quemarla lentamente, me exitaba el sufrimiento del repugnante insecto, cuando por fin murio la saque de mi cuarto poniendola en un papel, mientras la llevaba al bote de la basura mi conciencia me recrimino mi crueldad, todo se paga en esta vida o en otra, ¿y si algun dia soy cucaracha?.


José Elias Mora Pacheco

lunes, 26 de abril de 2010

Smile


Smile.

Hoy salimos de la escuela temprano, decidimos irnos caminando y ahorrarnos así el molesto trayecto en el camión, llegamos a la avenida niños héroes con el sol escondiéndose a nuestras espaldas, dimos la vuelta en una esquina y entonces sucedió: frente a nosotros un pequeño perro blanco, o al menos ese parecía ser su color original, parecía jugar con un bote, metía su cabeza en el mientras Danykova y yo nos acercábamos, comprobamos que no estaba jugando sino que intentaba sacar algo del fondo del bote que su hocico y su lengua no lograban alcanzar, su esfuerzo llego a tal punto que su cabeza diminuta termino atorándose en el bote; entonces me acerque y se lo quite, al quitárselo me di cuenta de que lo que intentaba atrapar eran unos trozos de pollo, tome el bote en mis manos y en los ojos del perro se combinaban la desesperación y el hambre, sacudí el bote y puse los trozos de pollo en el piso, mi amiga y yo seguimos nuestro camino, luego de unos pasos volví la mirada y vi que el perro estaba comiendo… nuestras miradas se encontraron… y por un segundo… creí ver que me sonreía…

Pamela Carolina Mora Solano.